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    Edible Garden City: armar una gran cantidad de jardines de alimentos saludables en azoteas

    Actualmente, Singapur importa más del 90 % de sus alimentos, pero tiene un ambicioso plan para triplicar su producción nacional de alimentos en una década.

    Singapur tiene como objetivo cultivar localmente el 30 % de la producción de alimentos para el año 2030, y una de las organizaciones innovadoras que se propuso lograr el ambicioso desafío “30 para el 30” es Edible Garden City.

    Adoptando la filosofía de la permacultura “el problema es la solución”, el proyecto 'Citizen Farm' de Edible Garden City está convirtiendo los obstáculos en oportunidades al cultivar en espacios desaprovechados alrededor de la ciudad, como las azoteas, en lugar de hacerlo en una porción limitada y costosa de tierra.



    Singapur, conocida como “La ciudad jardín”, ya es pionera en el paisajismo urbano con abundante vegetación en sus rascacielos. Además de cultivar en las azoteas, Edible Garden City está incentivando a escuelas, las empresas y hoteles a convertir los espacios verdes existentes de sus terrenos en paraísos productores de alimentos.

    Además de los claros beneficios económicos de cultivar alimentos a nivel local, la repercusión ambiental de importar menos alimentos incluye una reducción en la contaminación por tráfico y en la huella de carbono. Como si fuera poco, Edible Garden City ha realizado estudios científicos sobre los efectos de la jardinería, que revelaron que los jardineros tienen compuestos elevados asociados con la felicidad y el sueño.



    Los alimentos que se cultivan en Edible Garden City no son solo vegetales comunes —actualmente se extienden a más de 50 variedades de plantas comestibles, como hierbas, flores, frutas, hongos y microgreens—. También promocionan la plantación de especies nativas y olvidadas. Esta es una propuesta interesante para los chefs de restaurantes y los cocineros en las casas, que ahora pueden obtener ingredientes exóticos de forma local, como gírgolas rosadas y doradas, ulam raja y maracuyá silvestre, para crear platos únicos y apetitosos.

    Menos apetitosos —pero igual de importantes— son los recicladores de la naturaleza, que se utilizan para procesar los desperdicios de los alimentos y convertirlos en fertilizante, por lo que se genera un sistema holístico de cultivo de ciclo cerrado que no depende de aportes externos. Esta es la base del proyecto Citizen Farm de Edible Garden City, cuyo objetivo es obtener productos agrícolas de gran calidad y de manera responsable, con una mínima cantidad de desechos. Los métodos innovadores para reducir la cantidad de desperdicios incluyen la primera granja de moscas soldado negras de Singapur, a cargo de Insectta, en la que las laboriosas larvas de mosca procesan los desperdicios de alimentos como el okara antes de convertirse en deliciosos bocadillos para peces de cultivo. Otros tipos de reciclaje de residuos que adoptaron abarcan la generación de compost y la reutilización de material orgánico para mantillo y corrección de suelos.



    Además de generar un impacto directo a través de sus proyectos de agricultura urbana, Edible Garden City está inspirando a otros a cultivar sus propios alimentos y disfrutar de los beneficios a la salud y el bienestar de la jardinería. La organización desarrolla talleres para compañías y escuelas, y hasta creó un plan de estudios sobre agricultura en las escuelas, con la esperanza de que su conocimiento y pasión germinen un interés por cultivar y disfrutar del mundo que nos rodea.

    “Citizen Farm” de Edible Garden City es uno de los 25 proyectos seleccionados para exponer en el Programa de Mejores Prácticas Internacionales de la Expo 2020 Dubai, cuyo tema será “Pequeños pasos, grandes saltos: soluciones simples para una repercusión sostenible”.

    Programa de Mejores Prácticas Internacionales       Edible Garden City